Dos estudiantes del programa de Ciencias Informáticas (Computer Information Science, CIS) de St. Augustine College obtienen prestigiosas pasantías en empresas multinacionales de tecnología Fortune 500.

CHICAGO- Mientras crecía en Tucumán, Argentina, Gabriela Carrizo tenía grandes sueños para su futuro. “Cuando una es pequeña, tiene las aspiraciones típicas, como ser doctora o astronauta. Pero a medida que fui creciendo, me enamoré del mundo de la codificación informática”, explica Gabriela, que cursa el segundo año del programa de Ciencias Informáticas (CIS) de St. Augustine College (SAC). “Amo la ciencia y amo la tecnología, de modo que sabía que ingeniería y ciencias informáticas era la carrera que quería seguir”.

Gracias a su arduo trabajo y a conexiones con SAC, Gabriela tendrá la posibilidad de hacer realidad su sueño este verano como pasante de ingeniería en software en Microsoft Corporation. Se une a Jose Medina, su compañero estudiante en el CIS, que ha aceptado una pasantía de verano similar que lo llevará a trabajar en ventas globales en IBM.

Gabriela afirma que agradece haber descubierto a SAC y al programa CIS y explica que aunque cursaba algunas clases de ingeniería en codificación y biomedicina en Argentina, no se enfrascó por completo en sus estudios hasta que finalizó el programa de intercambio au pair que la trajo a Chicago.

“Tenía casi 27 años de edad cuando me mudé aquí. Estuve dos años como au pair y después cambié a una visa de estudiante en 2019 cuando comencé a estudiar en St. Augustine”, recuerda. “Me enteré sobre St. Augustine por una amiga que estaba estudiando negocios. Me recomendó St. Augustine con entusiasmo y hoy me siento muy feliz de estar aquí”.

La estudiante de segundo año, que vive en Chicago cerca del complejo principal de SAC, comenzó el riguroso proceso de entrevistas con Microsoft a fines del verano pasado; eso incluyó numerosas series de llamadas telefónicas y reuniones por video durante los meses siguientes, así como una evaluación de resolución de problemas de codificación.

“Mi última entrevista fue el 9 de noviembre”, recuerda. “Me dijeron que se iban a poner en contacto en dos o tres semanas, pero recibí la oferta dos días después de mi entrevista”.

El camino de Jose Medina a St. Augustine le llegó a través de su madre, que volvió a las aulas cuando era adulta para estudiar trabajo social en SAC hace unos siete años.

“Cuando era joven, siempre me entrometía con las computadoras”, relata Jose, residente del vecindario de Ashburn en Chicago que se graduó en Sarah E. Goode STEM Academy y que tomó clases en una universidad comunitaria local antes de transferirse a SAC. “Originalmente, me iba a especializar en justicia penal, pero cambié a las ciencias informáticas con enfoque en redes”.

Además de obtener una licenciatura en ciencias (BS) en Ciencias Informáticas al graduarse el verano que viene, Jose también recibirá el título de técnico en justicia penal. Espera algún día poder combinar ambas especialidades, posiblemente al adquirir conocimientos sobre el campo de la ciberseguridad durante la pasantía de este verano en el programa de capacitación en ventas globales IBM Summit.

“Voy a aprender sobre los productos de IBM, pero en este momento me estoy informando sobre su nube, AI, animación y cómo hacer promociones y ventas”, explica Jose, que comenzó a trabajar con IBM a través de un programa cooperativo que se ofrecía en su escuela secundaria y que espera poder continuar con la compañía después de graduarse en SAC. “El programa Summit dura 15 meses antes de que uno termine los estudios. Una vez que uno termina la escuela, entra directamente en él”.

Como Gabriela, también disfruta realmente del programa CIS en St. Augustine.

“Es una institución excelente”, afirma. “Me encanta que el número de estudiantes en las clases sea muy reducido. Una vez que se inicia la especialización, se comienzan a ver las mismas personas, de modo que es una comunidad realmente estrecha”.

Además de los profesores que están siempre dispuestos a ayudar, Gabriela comenta que valora un ambiente de aprendizaje que promueve su cultura latina y ahora, a través de SAC, la oportunidad de trabajar para una corporación global que valora las contribuciones de grupos subrepresentados.

“Mi familia está realmente orgullosa de lo que he logrado aquí y de lo que voy a hacer este verano con Microsoft”, agrega. “Soy una mujer latina que llegó a Estados Unidos como inmigrante, de modo que la cultura es perfectamente adecuada para la mía. Me siento muy feliz y entusiasmada por estar aquí”.