Shirley y Paul Manrique son dos hermanos peruanos que confiesan que estudian en St. Augustine College por tradición. “Nuestra madre, Rosemary Vásquez, se graduó en 2009 en Educación Pre-escolar gracias al enorme apoyo que recibió de SAC y sobre todo del Dr. Bruno Bondavalli. Nosotros somos testigos de cuánto ayudaron a que nuestra madre logre su sueño de ser una profesional”, dijeron al unísono.

Shirley está estudiando lo mismo que su madre: Educación Pre-escolar, y Paul Estudios Generales porque aún no se ha decidido por una carrera en particular. Ellos llegaron a Chicago muy jóvenes desde Perú y les tocó ver cómo se sacrificaba su madre para sacarlos adelante.

“Mi madre es una luchadora. Es nuestra fuente de inspiración”, dice Shirley de 25 años que llegó a Chicago en 2007 sin haber terminado la secundaria en Perú. Su hermano Paul llegó en 2010 con apenas 13 años y ahora a los 20 ya le sigue los pasos a su mamá y hermana. “Yo vi hacer muchos sacrificios a mi madre por venir a estudiar porque mi hermanita menor que en ese entonces apenas tenía 6 años y la tenía que dejar en las guarderías, porque estaba estudiando o trabajando”, recuerda Shirley.

“Yo lo que tengo grabado en la mente son las largas noches que veía a mi mamá haciendo su tarea y al día siguiente levantarse tempranito para irse a trabajar. El día que ella se graduó fue uno de los más felices de mi vida”, dijo Paul. “Por eso yo voy a seguir sus pasos y lo haré aquí en St. Augustine donde estoy comprobando en carne propia cómo lo ayudan a uno en todo, tal como hicieron con mi mamá. En mi casa sólo se hablaba de St. Augustine College como la solución para triunfar. Creo que ya llevamos a SAC en la sangre”, agregó.

Rosemary Vásquez, madre de estos jóvenes, es efectivamente una mujer muy emprendedora, con una perseverancia a toda prueba. Ella empezó su camino al éxito en 2003 cuando llegó a SAC para obtener su diploma GED. Tras graduarse inició sus estudios de Educación Infantil Preescolar. Obviamente sus responsabilidades como madre le impidieron concentrarse en el estudio al 100 por ciento y por ello recién pudo graduarse en mayo de 2009… pero nunca desistió de sus deseos de graduarse aunque se le hacía muy duro aprobar algunas materias, como el inglés, con el que batalló por años hasta dominarlo. Hoy Rosemary es totalmente bilingüe.

Paul dice que su mamá es su héroe. “Ella fue a SAC y mi hermana también, y yo tenía que seguir la tradición. Es que he visto cómo las han ayudado. Eso fue muy impactante para mi. Realmente yo agradezco todo lo que SAC hizo por mi mamá”, dijo.

Shirley añade que ella también está en SAC no sólo porque sabía que iba a ser bien tratada sino porque su mamá siempre la apoyo, sobre todo después de que salió embarazada. “Cuando me desanimaba, ella me daba fuerzas”, dijo. “El día que me gradúe se lo dedicaré a mi madre, porque ella fue la me inspiró y me dio las fuerzas para convertirme en una profesional. Hoy me falta sólo un año para graduarme de la misma carrera de mi madre y lograr mi sueño de abrir un centro de cuidado infantil. Y sé lo que lo voy a lograr porque sigo el ejemplo de mi mamá de que todo es posible si eres perseverante y trabajadora. Ella lo ha logrado, yo también lo haré”.

Por Eduardo Alegria </p