Maestros y estudiantes de SAC visitaron entre el 17 y 23 de abril pasado la Escuela del Niño Jesús en uno de los países más pobres de América Latina, para llevar donaciones, enseñar inglés, español y terapia de arte para niños y adolescentes. El viaje fue organizado por la Dra. Carmen Arellano, PsyD, profesora y Coordinadora de Psicología y Directora de Práctica Clínica, como parte del Programa de Servicio de Extensión/Inmersión Humanitaria de SAC.

El objetivo principal del viaje fue que los estudiantes tengan la experiencia de conocer en primera persona las necesidades de esta población. Los alumnos de SAC tuvieron la oportunidad de interactuar y practicar las habilidades aprendidas en el curso Factores Transculturales en Salud Mental. “Fue una ‘experiencia religiosa’ para mí. Sabía que Haití es uno de los países más pobres de la región, pero no imaginé qué terrible es la miseria. Este viaje me hizo entender a la perfección mi curso Factores Transculturales”, dijo Gloria Quiroz, directora de Reclutamiento de SAC y una estudiante que se graduó el 27 de mayo. “Fue una verdadera enseñanza de lo que tenemos y no valoramos para vivir. Me ha ayudado muchísimo personalmente”, dijo.

Los participantes llevaron donaciones de ropa y comida que entregaron a las familias y a los alumnos de la Escuela del Niño Jesús, entidad que atiende a unos 200 estudiantes de primaria y cuyos padres ni siquiera pueden pagar la matrícula en un establecimiento público. La escuela proporciona suministros escolares y libros, así como desayuno y comida a cada uno de sus estudiantes.

“Para mí fue todo un impacto”, confesó el Dr. Juan Ojeda, Vicepresidente de Admisiones y Servicios a Estudiantes que participó en el viaje. “Apenas unas semanas antes había viajado a Europa de vacaciones, por lo que la realidad de Haití me golpeó. Fue una gran enseñanza y una experiencia muy positiva para los estudiantes”, dijo. “Fue una gran iniciativa de la Dra. Arellano que ya está preparando otro viaje para el próximo año. Creo que este tipo de viajes educativos deberían ampliarse a otros programas de SAC”.

El positivo impacto ha enriquecido a los estudiantes en hacer un trabajo significativo de servicio directo y humanitario; aprendieron y experimentaron sobre temas sociales, económicos y culturales; hicieron análisis sociales sobre temas que afectan las necesidades de las personas; aprendieron a poner en acción lo que han aprendido en su viaje y tuvieron la oportunidad de ayudar y explorar la posibilidad de ser voluntarios en un futuro.